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¿Desde cuándo hay impuestos?

Nómadas: cazadores y recolectores. Transición a la vida sedentaria

Los hombres primitivos y las mujeres primitivas que habitaban la Tierra se alimentaban de plantas que recogían, de animales que cazaban y de peces que pescaban.

Otra necesidad que tenían era la de abrigarse con las pieles de los animales y la de refugiarse en las cuevas para protegerse del frío, la nieve, la lluvia e incluso resguardarse de los ataques de los animales salvajes.

Cuando las plantas, la caza o la pesca de un lugar se agotaban, aquellas personas se desplazaban o emigraban a otra zona o región en la que hubiera abundantes alimentos. Pero un buen día se dieron cuenta de que podían cultivar plantas o criar animales sin tener que emigrar a otros lugares. Así, se hicieron agricultores y ganaderos sedentarios, es decir, dejaron de desplazarse para satisfacer sus necesidades básicas. Ello dio lugar a poblaciones, con necesidades de protegerse (soldados, murallas…), de tener servicios (agua, seguridad interna...). Prestaciones que cuestan dinero y que es recaudado por el gobernante para emplearlo en el mantenimiento de estos servicios.

El concepto de dinero ha evolucionado a lo largo de la historia de la Humanidad. Al principio, las personas intercambiaban lo que cada una producía; así, por ejemplo, el pescador le daba pescado al agricultor y, a cambio, el agricultor le daba frutas y hortalizas al pescador. Como no siempre el bien que necesitaba una persona le era entregado a cambio de lo que él mismo producía y podía darle, se inventó el dinero con el que se puede adquirir cualquier cosa y que vale para cambiarlo por lo que sea; así comenzó el comercio.