La Edad Contemporánea: Los derechos humanos. España y la Constitución de 1978
Más adelante, estalló en Francia la Revolución (1789) motivada, en parte, por la resistencia de dos estamentos sociales (clero y nobleza) a pagar los mismos impuestos que el pueblo llano. La Revolución francesa trajo consigo la aprobación de la Declaración de derechos del hombre y del ciudadano, abriendo un nuevo camino para la humanidad y la etapa histórica que se conoce como Edad Contemporánea. En la misma época se produjo la independencia de los Estados Unidos (siglo XVIII), que era entonces una colonia de Inglaterra, y una de las causas de la rebelión fueron los fuertes impuestos que Inglaterra cobraba a los americanos.
En España, como en otros países democráticos, tenemos una Constitución aprobada por el pueblo (1978), el cual elige libremente a sus representantes para el gobierno del Estado, de las Comunidades autónomas y de los pueblos y ciudades. Esos representantes elegidos por nosotros son quienes aprueban en las Cortes las leyes, entre ellas, las que establecen los impuestos y demás tributos y los Presupuestos, donde se definen los gastos públicos que se van a realizar y los ingresos que hacen falta para pagarlos.