El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
Es posible que penséis que, porque sois niños, no tenéis nada que ver con los impuestos, y que los impuestos son un asunto de los mayores. Pues resulta que, aunque no os lo parezca, también vosotros estáis pagando impuestos.
Por ejemplo, cada vez que compráis un refresco, una bolsa de patatas, un bollo o un videojuego estáis pagando un impuesto.
El impuesto que estáis pagando cuando compráis esas cosas se llama IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido), que seguramente os sonará. Este es un impuesto que se paga cada vez que se compra algo o cuando alguien nos presta un servicio o nos hace un trabajo, sea porque tomamos algo en un bar o en un restaurante o porque el fontanero o el electricista hacen una reparación en nuestra casa. Lo que pasa es que no nos damos cuenta porque normalmente está dentro del precio. Si os fijáis, hay muchos tickets que ponen separado el importe del IVA y, en otros, está incluido en el precio (en el ticket pone IVA incluido). Esto es para que el que compra una cosa se entere de que lo está pagando y de que el que vende ese algo lo ha ingresado en Hacienda para que el comprador no tenga que hacerlo. Por eso, es importante exigir siempre la factura o el comprobante, aunque alguien pueda decirnos que si no nos da el ticket nos va a cobrar un precio más barato ¿Cómo demostraremos, si no, que hemos pagado para poder reclamar después, si lo que compramos está estropeado o la reparación mal hecha?
La cantidad que pagamos por el IVA no es siempre igual para todos los servicios y artículos que compramos. Hay un IVA general, pero también hay un IVA reducido que se paga por cosas de uso corriente, entre otras, por los alimentos en general, las viviendas, los restaurantes o las entradas a museos. Y, finalmente, hay un IVA superreducido para los bienes más necesarios, como es el pan, la leche, las frutas, huevos, verduras y hortalizas, las medicinas y también para los libros y los periódicos. Además, por su importancia, no pagan el IVA, los servicios sanitarios y de educación o los servicios de los dentistas.
Por último, es interesante que sepáis que el IVA es un impuesto que no sólo se paga en España sino también en todos los demás países de la Unión Europea, de modo que si vais de viaje a alguno de ellos también lo estaréis pagando en el precio de las cosas que compréis.