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¿Qué impuestos hay?

El IRPF

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es un impuesto que pagan las personas según el dinero que ganan. Así, el que gana más, paga más y el que gana menos, paga menos, e incluso hay personas que no pagan nada. Esta es la diferencia más importante con el IVA, que más adelante estudiaremos, pues en el IVA todos pagamos igual cuando compramos un mismo artículo con un mismo precio. Fijaos que estamos diciendo que el que gana más paga más, en el sentido de que paga una cantidad proporcionalmente superior a la que paga el que gana menos, y así compensa la parte de los que pagan poco por sus pequeños ingresos. A esto se le llama progresividad, que se puede considerar como más equitativa que la proporcionalidad y favorece la redistribución de la riqueza.

La diferencia entre proporcionalidad y progresividad es sencilla si la explicamos con porcentajes. Si todo el mundo paga, por ejemplo, el 10% de lo que gana, el que gana 1.000 euros pagaría el 10% de esos 1.000 euros y el que gana 2.000 euros pagaría también el 10% de sus 2.000 euros. Esto sería pagar de forma proporcional. En cambio, la progresividad significa que el que gana más paga un porcentaje superior de sus ingresos, de modo que, mientras que el que gana 1.000 euros paga el 10% de sus 1.000 euros, el que gana 2.000 euros paga el 10% de los primeros 1.000 euros, pero el 15% de los segundos 1.000 euros.

En la declaración del IRPF, lo que se conoce como declaración de la renta, se debe incluir el sueldo que se gana o los beneficios que se obtienen si uno es su propio jefe (por ejemplo, un electricista, un médico, una abogada, un fontanero, una taxista, etc.). También han de incluirse los intereses de las cuentas bancarias que se obtienen, los alquileres que se cobran si se tiene algún piso arrendado, la ganancia que se ha obtenido si se ha vendido una casa, etc.

En la declaración de la renta, como decíamos, se incluye todo lo que se ha ganado durante el año y se resta una cantidad de dinero que todos necesitamos para poder vivir dignamente como personas y poder pagar nuestras necesidades básicas. A esta cantidad que se resta se la llama “mínimo personal y familiar”. Este mínimo personal y familiar es una cantidad mayor para las personas que tienen hijos, pues deben alimentarlos, comprarles ropa, libros... No hay que olvidar que los niños y jóvenes son muy importantes para el país y por eso se ayuda a las personas que tienen hijos haciendo que paguen menos impuestos, para que puedan dedicar más dinero a cuidar de ellos.

Además, en la declaración de la renta se restan también otros “descuentos” (reducciones, deducciones) que tienen en cuenta otros gastos que deben hacer las personas y que se restan de la cantidad que hay que pagar por el impuesto. Entre estos descuentos está una cantidad para las madres que tienen hijos pequeños, para ayudarlas a pagar una guardería o a otra persona que cuide de sus hijos mientras los padres están trabajando. Las personas que ahorran para cuando sean mayores y se jubilen también pueden restar una cantidad por esos ahorros. Y si hemos hecho donativos para ayudar a organizaciones que se ocupan de las personas más necesitadas (Cruz Roja, Médicos sin Fronteras, Cáritas...), podemos igualmente descontar una parte de ese dinero que hemos dado.

En relación con las deducciones, debéis saber que no sólo existen las que fija el Estado sino también las que pueden establecer cada una de las Comunidades Autónomas, que podrán aplicárselas las personas que vivan en cada Comunidad Autónoma.

La declaración de la renta se presenta todos los años (entre abril y junio). Este impuesto no hay que ingresarlo de golpe en estos meses, sino que se va pagando poco a poco, a plazos, poniendo cada mes una pequeña parte del sueldo que la gente gana. Estos plazos se llaman “retenciones”. Cuando llega el mes de junio se hacen las cuentas: se suma todo lo que hemos ganado durante el año, se restan las reducciones y deducciones que establece la ley. De la cantidad que resulte se resta todo lo que hemos ido pagando mes a mes en el año anterior. Si aún nos falta algo por pagar, lo abonamos, pero si hemos pagado de más, nos lo devuelven.

Para ayudar a hacer la declaración de la renta, la Agencia Tributaria ha creado un servicio en su página web que se llama Renta Web, que descarga los datos que la Agencia Tributaria tiene de cada contribuyente y que permite modificar e incluir los datos de ingresos y gastos de cada persona haciendo automáticamente las operaciones y los cálculos necesarios para obtener el resultado de la declaración, a ingresar o a devolver, y presentarla. También se puede acudir a las oficinas de la Agencia para que nos hagan la declaración, o realizarla a través de la app de la Agencia Tributaria o por teléfono.

Como conclusión de todo lo que hemos visto, podemos decir que el Impuesto sobre la Renta es un impuesto que intenta ser muy justo, al tener en cuenta las diferencias que hay entre las personas, pues unas ganan más y otras menos, unas tienen hijos y otras no. De este modo, el impuesto contribuye también a que las desigualdades entre las personas sean menores, pues, aunque unos paguen más porque tienen más y otros paguen menos porque tienen menos, todos tenemos el mismo derecho a disfrutar de las carreteras, los parques, los hospitales, los colegios y los demás bienes y servicios públicos.